sábado, 1 de marzo de 2008

Victoria Épica

BasketVictim/Pluma Independiente

Crónica. Con 53-63 (min.33) en el electrónico, apelamos a la épica y a la pareja. Damon Johnson y Richi Guillén, para ganar un partido de manera antológica. El americano enchufó dos triples fundamentales en el último minuto. Richi se salió, 22 puntos, 17 rebotes para 40 créditos de valoración, sin paliativos un crack. Los cantabros dejaron numerosas dudas, no jugaron ni mucho menos bien... pero ahora es momento de disfrutar.

Igualdad inicial

En los compases iniciales del encuentro la tensión provocada por la entidad del envite colapsaba nuestras acciones. La decadente dirección de Borja Larragán y la nefasta actuación inaugural de Damon Johnson (0/6 tiros de campo) dilapidaban la teórica superioridad que poseíamos bajo el aro. UB Palma había hecho los deberes, con agresivos traps, 2x1 (enviaban a nuestros bases al medio campo) y fortalecidos por las ayudas constantes sobre Richi Guillén, se situaban, con una desconcertante comodidad, siete puntos arriba (15-22, mín. 8). Un propicio tiempo muerto solicitado por Israel González despertaba a los locales, infringiendo un esclarecedor parcial 7-0 que devolvía las tablas al marcado consumido el primer cuarto.

En el segundo acto resucitaban los fantasmas de los albores del encuentro. Recoge el relevo Ed Saunders como máximo protagonista de la ofensivo cantabra, centralizado hasta ese momento en la inspiración de Chus Poves y la calidad de Richi, manteniéndonos vivos. Pero, no carburábamos, un ejemplo es Mister Tiralotodo” Mike Haynes nos ofrecía un recital de egoísmo indigno en un deporte de equipo (7 lanzamientos en seis minutos). Para colmo de males nuestra defensa brillaba por su ausencia, obligándonos a enfilar el túnel de vestuarios con dos triples consecutivos en los últimos quince segundos (40-42, al descanso).

Despegue visitante: LEB Plata a la vista...

Cuando la dupla visitante Koffi (2 triples)-Edwards (2 triples) cesó de martillear nuestro aro desde la larga distancia, la contundencia de los interiores unionistas nos condenaban a la derrota. Héctor Manzano (13 puntos) nos hizo muchísimo daño e Ismael Torres (11 puntos) realizaba un espectacular mate para culminar el esfuerzo islense (48-55, min. 28). Esta vez, el tiempo muerto no funcionó como revulsivo. El desconcierto propiciado por la conducción de nuestra pareja de bases (Rasca&Pica), convirtiendo en internacionales a Perico Sala (18 puntos con 3 triples, 4 rebotes y 4 asistencias), dejaba imágenes bochornosas, perdidas de balón sonrojantes en un mar de ataques patéticos, sin rumbo auspiciable.

Conclusión, inmersos en el último cuarto caíamos por diez puntos (53-63, min.33). Lejos de mejorar, proseguíamos funcionando a coletazos individuales. Todo parecía perdido y más, con la Diosa Fortuna aliada con los adversarios (en forma de canastas sobre la bocina desde nueve metros o decisiones arbítrales controvertidas). Apenas reducíamos diferencias, la tragedia parecía enfrascada en un cuarto periodo parco en puntos (58-67, min.36).


Apelamos a la épica

Restando menos de tres minutos para el final, nuestra desventaja se cifraba en seis puntos (66-72). Richi Guillén asumía su status de lider enchufando un triple inverosímil y forzando tres tiros libres en su siguiente intento, con una excelente finta de tiro. No le tembló la mano, igualando el envite a 72. De repente emergía un invitado sorpresa, Damon Johnson (estaba quemando una traca espectacular), enchufando dos triples consecutivos para delirio de la parroquia (78-75, faltan 23,7 segundos).

Última ofensiva rival: Perico Sala le entrega el balón a Steven Edwuards. Amaga con lanzar desde más allá de la línea de 6,25 metros pero decide penetrar. Se le escurre el esférico para caer en las manos de Guillén, otorgándonos la victoria. Un triunfo histórico y antológico que desgraciadamente no puede enmascarar las palpables deficiencias de este equipo.