lunes, 3 de diciembre de 2007

S.O.S Universidad de Cantabria

Hace dos años escribe un articulo que recorría la trayectoia deportiva de la jovencísima Laura Nicholls. Comenzaba mi redacción con las siguientes palabras: el baloncesto femenino siempre ha sido un pequeño reducto dentro del conglomerado reino masculino que preside este deporte. Lejos de llenar portadas, las chicas se han visto avocadas a permanecer en un segundo plano del cual solo salen gracias a la interminable lista de logros que han conseguido en los últimos años.

Cantabria no es una excepción, nuestro equipo de Primera División Nacional Femenina (Universidad de Cantabria), estuvo a punto de no poder finalizar la temporada pasada, a pesar de sus inagotables esfuerzos por lograr un patrocinio para proseguir en la dura y costosa competición, las puertas se cerraban al son de su desaliento, ni por radio ni por prensa, la respuesta fue siempre la misma.



UC campaña 2006-2007

La realidad supera a la ficción

A pesar del tiempo pasado las circunstancias no solo no han mejorado sino que se han agravado. La Uni vuelve a luchar contra viento y marea por subsistir en una liga tan caro (tanto deportiva como económicamente) como olvidada. Con una organización regional calamitosa donde es casi impensable hablar de una competición senior (ahora coexiste fundida con la categoría junior), es difícilmente comprensible adivinar como en la inmensidad del desierto se pueden formar jugadores de tan alto nivel.

El conjunto universitario es un referente único, un escaparte inmejorable para nuestras jóvenes promesas, cada día más desmotivadas para vestirse de corto. Si faltara este club en Primera División, las ilusiones de las noveles femeninas se verían truncadas al observar como su máxima meta sería alcanzar una liga absoluta donde los equipos se cansan de enfrentarse unos contra otros en formatos idénticos, distinguiéndose únicamente por su denominación (Liga, Copa Cantabria, Supercopa...).


Mientras hay vida hay esperanza

Universidad de Cantabria esta atravesando una de las peores crisis de resultados de sus historia. Ocho derrotas consecutivas las colocan en la última plaza clasificatoria. Ni el regreso del alma mater de la entidad a los banquillos Juan Ortiz, ha podido paliar la baja de Bea Gándara (con calidad para sobresalir en liga mayores, una jugona). La juventud preside este plantel que lleva tres campañas enclavada en los infiernos primeristicos. Situación obvia ante el descomunal potencial de sus rivales, la inmensa mayoría con un sponsor detrás.

Esta temporada aún no han ganado y los avatares del destino han hecho estragos en el pundonor montañés. Dos derrotas dolorosísimas han marcado los compases iniciales del presente curso. En la jornada inaugural caían de un solo punto ante la Universidad de Valladolid, actualmente terceras en las tabla con siete victorias (71-72). La tragedia se volvía a cruzar en el camino de las universitarias ante el Caja Segovia . La prórroga nos impida saborear las mieles del triunfo (80-75). Dos golpes muy difíciles de superar.

Caja Segovia campaña 2007-2008
La situación no es irreversible ni mucho menos. Estamos igualados con otros dos clubes con igual balance (Cluny y Maristas). De los enfrentamientos directos contra ellos, ya en 2008, dependerá nuestro futuro. Lejos quedan los tiempos donde nos podíamos permitir disfrutar con tres equipos de nuestra región en la Primera División Nacional Femenina, ahora tenemos uno el cual esta pidiendo ayuda. Un SOS desesperado que denota la falta de tacto de los empresarios cantabros con el deporte femenino. La desaparición del conjunto universitario será la triste crónica de una muerte anunciada.