El popular Bill Walton (actualmente comentarista de prestigio de la TNT) dijo en su día: “si alguien arrebata la emoción al baloncesto, lo dejaría de inmediato”. El sistema de competición de esta campaña parece diseñado precisamente para eso, para acabar con la expectación de ver un título liguero en juego.
La modificación aprobada por los clubes en la Asamblea Extraordinaria de la FCB no deja de ser un paso atrás en referencia al posible interés que suscite la liga. La final a un solo partido en campo neutral era injusta, pero qué menos que permitir disfrutar a los aficionados al deporte de la canasta de los duelos directos por el campeonato.
La emoción que se vivió en la Final Four de Noja de la Copa Cantabria 2005 no tendrá lugar en la liga, que premia con el título al más regular sin contar con otros condiciona-mientos. El sistema de esta temporada hubiera borrado a dos de los tres campeones de la historia de Primera División (sólo se hubiese mantenido el Pas Piélagos de la 2003-2004) y hubiera otorgado el campeonato a Estela Lobos la temporada pasada y al Pas Piélagos de la 2002-2003.
Lo que nadie comenta es que hubieran sido campeones casi un mes antes de finalizar la competición, y ese es un resultado impensablemente monótono para el concierto del baloncesto en general. ¿Qué sería de la NBA o la ACB sin play-offs? ¿Y de la Euroliga sin el TOP 16 y la posterior Final Four?
El calendario no ha estado a la altura de los equipos.
En primer lugar, se ha alargado innecesariamente la fase copera con una liguilla de dos grupos (seis largas semanas). y se ha fulminado el espíritu copero del KO, identificado con las eliminatorias directas. Además, todo para alzar un trofeo que no da derecho a nada más que el mero hecho de ganarlo.
Segundo, la eliminación de la final trae consigo que el campeón quede a estas alturas prácticamente decidido. Desde ahora hasta la siguiente fase sólo queda esperar. Hay que encontrar fórmulas para suscitar el interés entre la gente, bien sea a través de unos play-offs por el título o de unas eliminatorias a ida y vuelta. Se necesita algo para que nuestro mundillo identifique la liga como un prestigioso entorchado y no como un mero paso hacia la unión con los asturianos.
Y por último, las reformas han estado claramente mal concepcionadas:
La copa funcionaba perfectamente con el anterior formato. Tras la primera vuelta, los cuatro primeros se enfrentaban en la Final Four. Esta campaña hubiesen participado los mismos cuatro equipos.
La Fase Astur-Cántabra no se entiende. Pasan al mismo grupo el primero y el tercero (por un lado) y el segundo y el cuarto (por otro). Este año, el tercer clasificado cántabro tendrá mayor premio que el segundo: conseguirá evitar al coco asturiano, Domo Residencial Oviedo (paradójico). La pasada campaña se especuló con la posibilidad de que los equipos quisiesen esquivar deliberada-mente al RGC Covadonga, para ello había que ser primero o tercero. Por no hablar de los arbitrajes no locales. ¿No hay remedio posible para todo esto?
La fase de descenso vuelve a ser una injusticia. Imaginemos al quinto clasificado igualado con el cuarto. Entra en la fase de descenso con las mismas victorias que el resto de equipos, por lo tanto, ¿para qué le ha servido luchar hasta la última jornada por entrar en el sector? Dos ejemplos claros:
Campaña 2002-2003: Baloncesto Laredo iguala al segundo y al tercer clasificado, pero se queda fuera de la Fase. Salva la categoría, pero con dificultades, siendo superado por Calasanz.
Campaña 2003-2004: sucede el caso más grave. ADB Santoña termina descendiendo a pesar de quedar quinto en la liga, a un solo triunfo del cuarto. Calasanz, colista de la temporada regular, repesca a José Basurto y con él domina cómodamente la fase de descenso
Nosotros proponemos una alternativa tan ficticia como ilusionante:>>Copa Cantabria: la jugarían los cuatro primeros al finalizar la primera vuelta, en formato de Final Four en un fin de semana.
>>Fase Regular: liguilla de 14 jornadas y play-offs a tres partidos, con factor campo a favor del mejor clasificado, 1º-8, 2º-7º, 3º-6º y 4º-5º restringiendo el fichaje de jugadores para disputar únicamente esta fase.
>>Fase Astur-Cántabra: sólo se clasifican los dos primeros de cada región. Play-offs a tres partidos entre el primero y el segundo respectivamente, con factor campo a favor de los campeones. Con arbitraje no local para evitar polémicas
>>Fase de descenso: duelo a tres partidos entre los equipos eliminados en primera ronda. Los ganadores vuelven a jugar por el quinto puesto y los perdedores por el descenso. Los otros dos clubes se disputarían el tercer puesto.
En total, un máximo de 27 semanas de competición para alcanzar la Fase de Ascenso, exactamente las mismas que se emplean ahora (7 de Copa, 14 de Liga y 6 de Fase). La afición quiere ver espectáculo y el espectáculo nace en las eliminatorias por el título. Como reza el eslogan de los play-offs de la NBA, Donde nace la legenda.
Publicado el 16 de Febrero del 2006
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