viernes, 30 de noviembre de 2007

Aguas de Valencia-Alerta Cantabria

Hoy a partir de las 21: 15 horas se medirán dos conjuntos acuciados por las necesidades. Con las cámaras de Popular TV como privilegiadas testigos (también podrá verse en el formato FEBTV), nuestros Lobos tienen la obligación de vencer para frenar la sangría de derrotas que están sufriendo a lo largo de las últimas cinco semanas (no ganan desde el 19 de Octubre). Sus adversarios, Aguas de Valencia, padecen igualmente una crisis deportiva que puede favorecer claramente a los intereses del Lobos. El derrotado caerá a los infiernos clasificatorios.

Precedentes: mejor ni mirar....

Los de la comarca de La Safor realizaron una pésima temporada 2006-2007, finalizando el curso deportivo penúltimos, superando únicamente al CB Tarragona (su balance fue de 13 triunfos por 21 derrotas, ganando uno de los nueve últimos partidos). Fueron el conjunto que más puntos encajó con una media de 84,2 por tarde. Salvaron la categoría gracias a un excelente play-off por la permanencia donde enviaron a los infiernos de la LEB2 a un clásico de la categoría como Gijón Baloncesto (la serie se decantó por un ajustado 2-3).

A pesar de su desastrosa campaña, al Cantabria Lobos le resultaron especialmente duros los valencianos. En la jornada séptimo, los cántabros conquistaron el triunfo a domicilio, gracias a un espectacular último cuarto, donde anotaron 32 puntos, y a la inspiración de Álex Urtasun, 18 puntos (73-79). En el partido de vuelta en Santander, los pupilos de Isma Cantó les barrían de la pista, tomando los vestuarios 25 puntos abajo. En un esfuerzo titánico, al sonar la bocina final solo perdía por 18 (60-78).

¿Hacia dónde mira el técnico?

La peculiar visión que ofreció el entrenador catalán, Mateo Rubio, no deja de ser sorprendente. Manifestó el pasado día 28 de noviembre que temía a dos buenos tiradores como Víctor Luengo y Rubén Burgos. El veterano escolta valenciano no alcanza el 40% en tiros de campo, con un paupérrimo 28% en tiros de tres puntos, mientras el bueno de Rubén encesta dos puntos de media, con un acumulado de 5 de 21 en tiros de campo (24%). Vamos , dos tiradores de primer nivel. Concluía su brillante análisis del próximo rival advirtiendo de la capacidad intimidatoria de Elgrace Wilborn, el cual ha sido cortado antes de su alocución por indisciplina (llevaba dos semanas fuera del equipo).

Actualmente las cosas para el Aguas de Valencia no han variado excesivamente con respecto a la campaña anterior, enclavados en las posiciones postreras de la clasificación (decimoquintos en la tabla). Sólo han vencido dos encuentros, en la jornada cuarta ante UB La Palma y recientemente frente al Ford Burgos. En realidad, los dos equipos son almas gemelas, dentro de un mar de dudas yprotagonistas principales de los rumores del mercado;la única diferencia es la estabilidad en los banquillos del Jerry Sloan nacional, Isma Cantó, doce campañas en Gandía.

3 claves para vencer al Aguas de Valencia:

1. Es una final: para nostros es una final, tras cinco derrotas existe la obligación de ganar. Ellos son un equipo menor, el Lobos tiene mejor equipo desde cualquier punto de vista que lo veamos.
2. Crisis de los rivales: convulsión tras demasiados cambios (el último, la rescisión de Elgrace Wilborn). Precipitación en busca de una mejora que no llega. Es el momento propicio para dar el golpe.
3. Mateo Rubio se la juega: si el grupo cree en su técnico (serían los únicos de esta región, junto a la directiva lobezna) debe demostrarlo. La última oportunidad para agarrarse al cargo.

Nuestros rivales uno por uno:

4. Rubén Burgos: ala-pívot de 2,01 metros que fue en un periodo efímero jugador del Cantabria Lobos en la Liga ACB (la campaña 2001-2002, sólo cinco partidos y después fue cortado por Bill Varner). Ha renovado recientemente por lo que queda de temporada. Sus mejores años ya han pasado, lejos quedan los días en los que era internacional con las categorías inferiores de la selección nacional. No rasca bola.

5. Jorge Jiménez: con pasado en una de las canteras más importantes de España, la estudiantil, mantiene los promedios de la pasada campaña, que le llevaron a ser una de las revelaciones del campeonato, 11 puntos y más de 5 asistencias por partido. Interesante base que ha mejorado enormemente en el lanzamiento desde la línea de 6,25 metros (ahora encesta con un 43% de efectividad).

6. Víctor Luengo: uno de los clásicos de la liga ACB con el Pamesa, vive la recta final de su carrera deportiva jugando por primera vez en la Liga LEB. Mantiene sus tradicionales características de juego: horroroso lanzamiento exterior, notable penetración (aunque ha perdido tanto rapidez como físico, cercano a los 34 años) y una defensa encomiable, donde brillan especialmente sus manos rápidas.

7. Jordi Vallmajo: 25 años para un base de 1,90 metros, llamado a ser un reserva incondicional del titular indiscutible, Jorge Jiménez. Decidió dar un paso atrás después de jugar en la Liga LEB con el CB Los Barrios. En el CB Aracena creció convirtiéndose en un playmaker marcadamente anotador. Le falta dirección, apenas asiste eficazmente y pierde excesivos balones (más de dos por partido). Suplente sin más.

9. Javier Rodríguez: formado en las categorías inferiores del Pamesa, el joven escolta asturiano no ha terminado de cuajar en la categoría absoluta. Todas sus intervenciones a nivel nacional han sido grises, sin asumir ningún papel trascendental. Otro añito a la sombra del todopoderosos Víctor Luengo, esperemos que se fije en él para enfacitar su mejor aptitud: la defensa.

12. Ricky Volcy: el canadiense ha aterrizado en Gandía hace dos semanas, sumando dos actuaciones lamentables, 0 de 7 en lanzamientos de campo y una valoración total negativa (-3). La sombra de Kerry Blackshear es muy alargada, con excelentes porcentaje de tiro, se ha marchado a jugar a la LEB Plata. El cambio fue una apuesta de alto riesgo que parece no haber funcionado.

14. Jaime Peterson: veterano interior que a sus 36 años cumple la quinta campaña consecutiva en la Liga LEB. La pasada temporada brilló como pieza de recambio en León con 7,5 puntos y 5,5 capturas de media. Mantiene sus números, siendo un chico duro en la pintura. Destaca su acierto desde la línea de personal, aún no ha fallado tras seis encuentros y ocho intentos, algo raro para un hombre alto.

15. Shallawn Miller: referente de la plantilla valenciana, que lleva once campañas consecutivas en España, pasando sucesivamente por todos los escalafones federativos. A sus 33 años, aporta puntos bajo el aro (una media de 12,4 por noche) capturando casi 7 rebotes de media. Es un seguro defendiendo su propia canasta. No es ninguna estrella, pero tiene mucho oficio.


16. Guilherme Gitterer: juventud en la posición de cinco, para una plantilla cuyos jugadores interiores se caracterizan por su experiencia. Dos años en Llíria (LEB Plata) le han bastado para dar el salto a la LEB Oro con 22 años. Puede rebotear y taponar, incluso se atreve a lanzar desde la línea de 6,25 metros. Todavía le queda mucho para ser un jugador determinante en esta competición.

19. Alex Burgos: diez campañas en la primera categoría federativa le han convertido en un clásico de la LEB. Es un escolta malagueño, de 1,92 metros y un cartel importante a sus 33 años. De cara al aro no está siendo su año, no le entran y eso el equipo lo nota. Un seguro desde la línea de personal, con un excepcional 86% . Tiene la obligación de aportar más.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Rhino's Xiria-AB Pas Piélagos

Este próximo sábado en la localidad de Carballo (A Coruña) se disputará la undécima jornada de Liga EBA en su Grupo A. Partidazo en la cumbre entre el tercero de la clasificación (Pas Piélagos) y el cuarto (Rhino's Xiria). Idéntico balance para ambos (7 victorias y 3 derrotas), será un envite crucial de máxima rivalidad. Los locales han superado una minicrisis de dos partidos perdidos consecutivos, llevándose el triunfo en las dos últimas jornadas, lo que les permitió mantenerse en la zona noble de la tabla.

Los precedentes no pueden ser más positivos para los renedanos. La campaña pasada Xiria fue el farolillo rojo de la competición con 3 decepcionantes victorias en 26 encuentros. Los pupilos de José Ignacio Álvaro no tuvieron piedad, masacraron a los gallegos en su visita a tierras gallegas por 20 puntos (70-90) y cerraron el curso deportivo humillándoles en su propio feudo, con una abultadísima diferencia (114-79). La incondicional afición coruñesa clamará venganza.

3 claves para vencer a las tropas de Arturo Ferraces:

1. Ventaja en los aleros: con la presumible baja de José Mikulas (no ha jugado en las dos últimas semanas) se acentúa nuestra ventaja. Debemos aprovechar al máximo nuestra superioridad.
2. Frenar a Koke Rama: el pívot es un peligro constante. Se las sabe todas, por lo que le toca tirar de calidad y de clase a Álvaro Lombera. Que se olvide de su partido ante el CB Galicia.
3. Antonio Lorenzo: la obsesión tiene un nombre y un apellido. No se le puede dejar respirar. Si no produce, los gallegos están acabados. Enemigo público número uno.
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Los rivales uno por uno:

4. Arturas Kaubrys: pivot lituano de tan sólo 24 años. Es un center nato, limitado en ataque, donde tiene enormes problemas para fabricarse sus propios tiros. Aprovecha al máximo sus 2,07 metros para custodiar su propio aro, promediando 5,1 rebotes defensivos y siendo actualmente líder indiscutible en la sección de tapones, con 2,3 por partido. Una de las piezas claves del esquema coruñés, brillará en las tareas más oscuras.

5. Héctor Añón: la cantera inagotable coruñesa sigue dando jugadores exteriores de gran proyección. El enésimo proyecto es este jovencísimo escolta que con tan sólo 18 años tiene la primera oportunidad en el baloncesto de nivel nacional. Apenas ha jugado nada hasta el momento, menos de diez minutos repartidos en dos partidos. Año de aprendizaje en el conjunto escaparate del baloncesto de Xiria. Ya llegará su momento, tiempo al tiempo.

6. Manuel Rey: comparte generación con Héctor Añón (nacidos ambos en 1988) aunque Manu es un adelantado. Participó la campaña pasada en 23 encuentros, promediando 4 puntos en los 11,5 minutos de los que disfrutó. Esta temporada sigue creciendo, actuando en casi 19 minutos por envite, aunque sus números individuales no han crecido en consonancia con el aumento de protagonismo.

7. José Mikulas: ha aterrizado en A Coruña procedente de Zamora. Atlético alero de 1,96 metros formado en la cantera vallisoletana, llegó a entrenar con el primer equipo pucelano (estamos hablando del conjunto de ACB). Estuvo a prueba la temporada 2005-2006 con el Gijón Baloncesto de la Liga LEB aunque no cuajó. El exterior argentino es una ayuda fundamental en el rebote, con 5,5 capturas por partido.

8. Daniel Pernás: un clásico en Xiria, por el cual fichó en 2005 cuando los coruñeses estaban en Primera División, tras evitar que ascendiesen al anotar 16 puntos en la final con el Basquet Coruña. Un pivot bajito, 1,98 metros, pero muy bregador e intimidador (0,86 tapones de media). Ha tenido problemas esta temporada y solo ha podido participar en siete partidos.

9. José Manuel Castro: otro de la generación del 88, su participación con el primer equipo ha sido testimonial (se limita a un solo encuentro, en el que disputó tres minutos, curiosamente en la última jornada). Jugador interior que no podremos ver en la pista con toda seguridad. Completa el equipo en los entrenos poniendo centímetros en la pintura. Próximamente será un hombre de referencia bajo el aro.

10. Carlos Taibo: el alma mater de los coruñeses, toda su carrera pasa por este club. Esta campaña sólo ha jugado seis partidos, encontrándose aciago en las acciones ofensivas (ejemplificando, 0 de 8 en lanzamientos de tres puntos). Evidentemente no es un anotador, pero esta temporada esa faceta se está magnificando. Jugador de equipo que ayuda en el vestuario.

11. Roy Vega: podría hablarse del hermano gemelo de Carlos Taibo. Ambos juegan en posiciones exteriores, nacieron en el año 1979, han militado toda su carrera en Xiria y no lucen individualmente, siendo hombres de grupo. Enormes problemas ofensivos (paupérrimos porcentajes de tiro), colabora con algo más de 13 minutos de juego. Atrás defiende con destreza, manos rápidas.

12. José Mallo: uno de los veteranos del vestuario (con 32 años), ha sido rescatado por la directiva coruñesa tras tres campañas en Primera División. Extrañamente se ha destapado como un eficiente lanzador de triples (con un 62%, aunque con 8 intentos). Un pívot duro, que encesta seis puntos por encuentro. Juega mucho menos que en su época en el Rosalía de Castro, pero el que tuvo, retuvo.

13. Koke Rama: cuidado con uno de los referentes coruñeses. El pívot está a tope, en la última jornada se ha ido hasta los 29 puntos, 13 rebotes y 4 asistencias, con una valoración de 39. El abuelo del grupo (se acerca peligrosamente a los 39 años) mejora con los años como el buen vino, esta temporada promedia 16,2 puntos y 6,2 rebotes (especialmente feroz en las capturas bajo su aro). Peligrosísimo.

14. Antonio Lorenzo: la estrella coruñesa, por sus manos pasan las esperanzas de los suyos. Mete 21, 4 puntos de media y es el máximo asistente del Grupo A con 4,3 asistencias por tarde. Asume mucho protagonismo, recibiendo casi seis faltas por partido y sumando una valoración global de 20,9 puntos. No se le puede dejar respirar, porque enchufa desde todos los lados, un 46,5% desde la línea de 6,25 metros.

15. Ricardo Óscar Santos: posee un excelso currículo en el Rosalía de Castro (participando en Liga EBA, LEB2 e incluso LEB). Aporta la veteranía en la pintura que cualquier conjunto de la categoría necesita. Corpulento pívot que disfruta de muchos minutos (casi 27 por partido), encestando de media 11 puntos y capturando más de 5 rebotes. Notable visión de juego que le hace asistir con fluidez, sabe de qué va esto.

martes, 27 de noviembre de 2007

¿Por qué eres tú, Romeo?

¡Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú, Romeo? Este breve fragmento de la obra más célebre de William Shakespeare (perteneciente a la segunda escena) define perfectamente el pensamiento de Ángel Jareño cuando se le comunicaba su fichaje por el club. Sin experiencia ninguna en el baloncesto profesional y con la discutible fama de ser el amigo de LeBron James, Romeo Travis era un perfecto desconocido, uno más en la polémica cartera de fichajes del club cántabro, con fiascos inverosímiles como el hermano de Tanoka, Darius Beard, el discípulo predilecto del Magic Johnson's Team, Andre Larry, o en un menor grado el consanguíneo de Manu, Sepo Ginobili, cuyo salario no se ajustaba a sus escasas prestaciones.

A pesar de una meritoria pretemporada, donde fue de los más destacados, se desinfló en el transcurso de la competición. La falta de confianza del técnico y el tradicional tiempo de adaptación (desde el arcaico baloncesto universitario americano, con 35 segundos de posesión por ataque) fueron los detonantes para comprobar la insuficiente calidad que atesora el norteamericano. Forma parte de la historia negra del club, a la que próximamente se unirá Ryvon Covile, con sus pobres promedios de 12 puntos y 5,7 rebotes por partido. Dos extracomunitarios que no marcan la diferencia, dinero tirado e ilusiones perdidas.

Sólo hay que mirar a los dos conjuntos líderes, CAI Zaragoza y Bruesa GBC: ¿quién no conoce a sus americanos? Las apuestas en los dos pilares fundamentales de cualquier franquicia deben ser a caballo ganador (los experimentos con gaseosa y en Navidad, rodeado de la familia). Seamos serios, reconstruir un equipo mediada la temporada, tras remodelarle al completo en el periodo estival, es un drama que ni siquiera el dramaturgo inglés podía concebir. En la tragicomedia lobezna aún no ha caído el telón. El espectáculo debe continuar.

lunes, 26 de noviembre de 2007

David se une a Goliat

David Doblas ha firmado finalmente con el Bruesa GBC por lo que resta de temporada, con opción a una más. Una noticia que deshace las ilusiones de verle vestido de corto a las órdenes de Mateo Rubio. En tierras vascas se unirá al jugador más determinante de las primeras diez jornadas ligueras, Andy Panko. Por lo tanto, David se unirá al Goliat (made in USA) de la competición para intentar retornar a la liga ACB

Andy Panko: Goliat

La primera experiencia en Liga LEB no puede ser más productiva para este alero de 2,04 metros que cumplirá 30 años el próximo 29 de noviembre. Tras cinco campañas en la Liga ACB, ha bajado al escalón federativo en busca de un proyecto sólido que le dé la responsabilidad que se merece por la clase que atesora. Aterrizaba en España en 2003 con la vitola de MVP de la CBA, con destino a la emergente franquicia de Girona. Dos campañas con los catalanes, una en Sevilla y otras dos en Bilbao, donde conquistaba dos galardones como mejor jugador de la semana, constituyen su carrera en la máxima categoría nacional. Sus promedios globales no eran nada desdeñables, 13,7 puntos y 4,6 rebotes (con más de un 50% en tiros de dos puntos y un notable 81% desde la línea de personal).

Hoy por hoy es el claro dominador de la Liga LEB, máximo anotador con 21,5 puntos, a los que une ocho capturas de media. Conclusión, el jugador más valorado de la competición con 27,6 puntos. un auténtico ciclón nacido en Pennsylvania, que ha doblegado a las defensas más férreas. Un claro ejemplo de su impacto en la liga se produjo en la segunda jornada, cuando sumó 45 puntos de valoración ante el todopoderoso Leche Rio Breogán (record de este curso deportivo). Para frenarle ha sido objeto a estas alturas de nada menos que 62 faltas personales. Simplemente imparable.

David Doblas: el Rey David

Se marcha a tierras guipuzcoanas donde vivió sus mejores momentos como jugador profesional hace dos campañas. Logró el ascenso de categoría con 13,5 puntos y casi seis rebotes por partido. Ahora ficha por un club que lidera la clasificación junto al CAI Zaragoza, con sólo dos derrotas (tras el inesperado traspiés en la última jornada ante Ciudad de La Laguna). Su paso por Menorca forma parte únicamente del pasado, un recuerdo agridulce del que el solarense ha extraído únicamente el lado positivo.
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Las injusticias en la Liga ACB están a la orden del día y el nivel de exigencia para el jugador nacional es siempre una listón situado un palmo por encima de lo atribuible a la lógica, especialmente en referencia a los minutos de juego. Bajo las órdenes de Pablo Laso y en una plaza donde le adoran, el rey David guiará a sus tropas en la reconquista de la Liga ACB. Larga vida al rey.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Mateo Rubio y la fecha de caducidad

El actual seleccionador nacional de fútbol Luis Aragonés ha popularizado estos últimos días la cuña: todos los entrenadores tienen fecha de caducidad para salir. Mateo Rubio está en un cargo perecedero con una fecha de consumición caduca. El equipo ha perdido el rumbo y su espectacular caída parece no tener fin.

Su sustitución debería ser inmediata, sorprende la decisión del club de mantenerle en el banquillo. Una apuesta tan desconcertante que pone en tela de juicio todas las decisiones deportivas que tome la entidad santanderina. El discurso del entrenador catalán no deja de ser una simple tapadera para esconder los enormes problemas funcionales de un grupo con el motor de arranque aún en punto muerto.

Las jornadas de convivencia para convencer a los jugadores de su profesionalidad sitúan al joven coach en una posición de debilidad difícilmente justificable. Aterrizó con la pretemporada en marcha, con mucha ilusión (según sus propias palabras) y dejando al CB L'Hospitalet en el alero. La empresa era enorme, un reto con una única mira fija: ACB. No han pasado cuatro meses y el ex-seleccionador español SUB-19 ha perdido todo el crédito con el que llegó.

Situación actual

El Lobos Cantabria es un conjunto sin alma, que sumó su quinta derrota consecutiva este pasado sábado ante sus incondicionales. Le han ganado equipos fuertes como Bruesa GBC o CAI Zaragoza (en duelos dipares), derrotas presumibles quizás. Ahora bien, sólo como intolerables se pueden clasificar las dos últimas, ante un conjunto en huelga funcional, el Ciudad de Huelva (los jugadores no entrenaban por falta de pago) y frente el farolillo rojo de la clasificación, el Ford Burgos, curiosamente con un ex-Lobos al frente, Diego Lo Grippo. Algunos piensan que ya no se puede caer más abajo, pero la realidad es que aún tienen cinco equipos por debajo.

Con tan solo tres victorias en las diez primeras jornadas, únicamente se puede apelar a la épica y a una reacción total (un giro de 180 grados) para alcanzar la primera plaza que les otorgue el ascenso directo. Desde hoy, los errores se deben contar con los dedos de una mano si desean finalizar la fase regular como líderes. La dificultad es máxima: si nos fijamos en la trayectoria pasadas, la temporada 2005/2006 Baloncesto León (líder) tan sólo perdió ocho encuentros y la 2004/2005 Fuenlabrada sumó las mismas derrotas que lleva el Cantabria Lobos en estos momentos, siete.


El relevo: en casa

Mateo Rubio sigue como máximo responsable deportivo, principalmente porque el mercado de entrenadores es muy complicado para los lobeznos. Tras la marcha de Pablo Laso, con la excusa de un proyecto de ascenso con futuro (¿qué era entonces el proyecto que le ofreció el Lobos?) y la huída de Ángel Jareño, una de las cabezas visibles del clan de técnicos federativos, Santander se ha convertido en una plaza nada atractiva para los coachs de postín.

El relevo puede pasar por colocar en primera plana al jovencísimo Israel González, actualmente técnico ayudante, una alternativa arriesgada, pero no más que fichar a dos estadounidenses sin ninguna experiencia en liga LEB (Romeo Travis y Ryvon Covile) o hacer jugar más de 26 minutos a un jugador que apenas llevaba tres entrenos con el equipo (Damon Johnson). Un joven entrenador con experiencia como segundo, conocedor de la categoría y con muchas ganas de triunfar. Una oportunidad por los motivos concretos del momento que ha llevado a otros (caso más reciente, Joan Plaza en el Real Madrid) a lo más alto. El hambre que tiene el grupo según Mateo Rubio, ha acabado por devorarle a él.

Sueño ACB de ida y Huelva

Se acabó el sueño ACB a las primeras de cambio. A pesar de ser el mejor equipo de la temporada regular, el Alerta Cantabria no ha logrado superar al octavo clasificado en una eliminatoria al mejor de cinco encuentros y ha quedado apeado al más puro estilo Huelva Warriors. Mientras el mundo de la canasta estaba conmocionado por la hazaña de Golden State ante los todopoderosos Dallas Mavericks, su técnico, Don Nelson, se limitó a resumir el éxito en una frase: Todo consiste en creer en el momento concreto y llegar al instante preciso en las mejores condiciones, aprovechar el momento.

Los cántabros no creyeron en ningún momento, ni antes de arrancar los play-offs, con la baja de su actor principal, Cuthbert Victor, ni tras vencer el primer encuentro de la serie, a pesar de haber realizado un partido irregular y gris (con 17 balones perdidos). La filosofía de juego en conjunto, sin protagonismos individuales, les ha conducido a no saber a quién mirar cuando el balón quemaba en las manos del compañero. Los problemas ofensivos del tercer ataque más pobre de la liga se acrecentaron y la mejor defensa no supo imponerse en una serie marcada por el baloncesto control.

Aprendiendo de la historia

El Ciudad de Huelva fue el primer campeón de la Liga LEB la temporada 1996-1997, precisamente el año que los nuestros ascendían a la Liga ACB, jugando una final de hermanamiento contra los onubenses. Hace dos años, ellos vivían una situación dramática al caer en el quinto duelo de las semifinales ante Baloncesto Fuenlabrada, pero aprendieron la lección y señalaron el momento de la derrota: el retorno a la ACB se les había escapado en el cuarto partido, jugando en casa y con un 2-1 favorable en el cómputo global, un match point que les costó un ascenso.

Los pupilos de Pepe Rodríguez les han eliminado con una escuadra menor (si la comparamos con los gallos de la competición), ocupando la última plaza que otorgaba plaza para jugar por el ascenso (con el peor balance de los ocho, 18-16, y después de haber caído en sus dos últimos compromisos ligueros). La eliminación del primero de la fase regular a manos del octavo sólo se había producido dos veces en la historia de la LEB: las campañas 2000-2001 (con el Menorca Básquet ejerciendo de verdugo de Baloncesto León) y 1996-1997 (con el BC Andorra apartando al Gijón Baloncesto).

Los andaluces sabían perfectamente cómo sacar al equipo cántabro de su juego, empleando su mismo estilo, y los Lobos se escondieron en una madriguera de errores que les llevaron a capear el temporal con continuas incógnitas sobrevenidas. No deja de ser curioso que los medios onubenses hayan destacado a José Amador como el mejor jugador cántabro del tercer partido, cuando el valenciano tan sólo disputó cinco minutos y obtuvo una valoración negativa de -1. Eso marca el cariz de las cosas.

Las parámetros Chaney

Incumplieron los cánones esenciales de los play-offs de John Chaney (mítico entrenador de la Universidad de Temple), que eran éstos: si jugando mal sumas, la clasificación está en tu poder, debes dominar los cuartos periodos (sólo han ganado parcialmente el último partido), anotar más de 75 puntos por partido (el máximo fue 76 en el tercer envite y perdieron igualmente), vencer siempre en casa (se escapó uno de los dos), no perder consecutivamente (cayeron tres veces seguidas) y buscar el apoyo de la afición para que cada batalla en tu feudo se convierta en un desafío bélico real para tus adversarios (una media de 1.500 espectadores dejan a las claras la escasa vinculación grada-equipo). Un fracaso con todas las letras.

Si lo analizamos más profundamente, la temporada ha sido extraordinaria, pero a base de traspiés en los partidos decisivos, como en la final de la Copa Príncipe o en esta catastrófica serie ante el Ciudad de Huelva, queda un sabor de boca demasiado amargo como para pensar en lo dulce. A pesar de todo, el curso baloncestístico 2006-2007 ha marcado el regreso del equipo a la élite, quedando primero de la liga regular por primera vez en su historia, con un plantel barato, con un juego colectivo envidiable (ningún jugador entre los diez mejores de ningún ranking) y con el público llenando el Palacio durante gran parte de la campaña, aunque fuera gratis. Eso sí, la próxima Liga ACB no tendrá ningún conjunto cántabro entre sus participantes.

Publicado el 13 de Mayo del 2007
http://www.jugon.net/

Copa Príncipe 2007

El controvertido Larry Flynt decía en una de sus memorias que estaba obligado a ser obsceno para mantener sus obras en el escaparate público, porque el día que no ocupe titulares no venderé ni en las rebajas y me mandarán directo al trastero. Y allí, en el trastero, es donde parece estar actualmente la Liga LEB: la 15º edición de la Copa Príncipe (undécima con el formato actual) ha sido el fiel reflejo de la situación que vive la segunda liga del baloncesto español. La LEB es una competición menor, cuyo trato, tanto a nivel mediático como organizativo, es francamente decadente.

LEB: la liga fantasma

Su repercusión informativa la identifica como una liga fantasma. A nadie le interesa y el producto no es capaz de venderse ni siquiera dentro de un canal temático como Teledeporte, que rellena su parrilla televisiva con deportes de escaso o nulo interés para el público en general. Alimentada con interminables horas de patinaje sobre hielo y de un reiterativo anuncio musical de televenta (le pude ver más de veinte veces a lo largo del fin de semana, una vez más y me compro la dichosa colección para ser el centro de las fiestas), el canal digital de TVE se dignaba a retransmitir una competición a la que había dado la espalda durante toda la temporada, ofreciendo poco menos del 20% de las jornadas disputadas (lo de pedir la emisión por La2 parece una utopía).

Por otro lado, la realización de los diferentes encuentros ha sido una de las más decepcionantes obras domésticas que cualquier videoaficionado haya podido observar. Por ejemplo, el tamaño descomunal de los dígitos (para reflejar el tiempo de cada cuarto o el final de la posesión) impedía seguir el juego, una aberración a la lógica, que invita a preguntarse para qué quieren los rótulos que emplean en los partidos de la Liga ACB. Tecnología arcaica la aplicada, de la cual no se tiene constancia desde los años 70 en las retransmisiones de la NBA, cuando la clara limitación de medios obligaba al uso de cifras gigantes y una numerología cuadriculada (casi robótica).
Si a eso lo acompañamos de los comentarios de Moncho Monsalve, con su tradicional discurso repetitivo, cansino, con notas incluso cómicas, fruto de su argot americanizado y excesivamente condescendiente con cualquier tema federativo (no dejan de ser sus jefes), los motivos para engancharse son nulos. Los esfuerzos de la Federación a través de su impagable baloncesto en vivo (con estadísticas al instante del partido en su página web, box-score más completo que el de la NBA), quedan en nada cuando el ente público rebaja la calidad del producto a la altura de cualquier emisión local, que no mejora la de la extinta Vegavisión en la Copa Príncipe __ disputada la temporada 1996-1997 en Torrelavega .

Gradas vacías

A nivel organizativo, ésta era la segunda ocasión que la Ciudad Autónoma de Melilla albergaba este evento (tras la celebrada en 2001). Pues bien, el polideportivo melillense ha estado excesivamente vacío a lo largo del fin de semana y las gradas han dado una paupérrima imagen de ésta liga, que intenta hacer algo grande con esta competición del KO. Los organizadores vieron truncado el salvavidas del aterrizaje del anfitrión en la finalísima, y en ella se repetió la misma instantánea de la primera semifinal: asientos y asientos sin ocupantes.
Las causas más recurrentes deben sostenerse en lo obvio:
1) la distancia de los dos finalistas a Melilla (Baloncesto León y Cantabria Lobos, radicados en ciudades situadas a más de mil kilómetros), a pesar de lo cual una minigrada era ocupada por una escueta pero ruidosa expedición de incondicionales leoneses;
2) la premura para disputarse el evento, ya que entre la conclusión de la segunda semifinal y la final transcurrieron apenas 22 horas, circunstancia anómala en cualquier formato de final four.

Ni Melilla se volcó con la Copa, ni el margen de maniobra dejaba espacio para la improvisación. Otra cosa son las sobrealimentadas cifras de asistencia oficiales que se han publicado. A sus responsables sí que les mandaba yo... al trastero.

Publicado el 31 de Enero del 2007
http://www.jugon.net/

Baloncesto sin base

Cualquier análisis riguroso de la normativa para categoría alevín no deja más que sorprender por la opacidad de los términos que se utilizan en el mismo. La esquelética estructura de su articulado (el actual para esta región ocupa cara y media de folio con ilustraciones) incluye vacíos que dan lugar a las denominadas lagunas de derecho. Esto quiere decir que pueden acontecer situaciones que no están prohibidas explícita o implícitamente, pero tampoco permitidas, por lo tanto son alegales (que no ilegales).

Lejos de centrarme en un estudio jurídico, el deseo de esta exposición es recoger el malestar general creado a raíz de su nacimiento (a partir de la última gran revolución) y de las posteriores modificaciones. La intranquilidad en el mundillo del deporte base y la incomprensión con la que es recibido cada nuevo experimental avance bien merecen una valoración por nuestra parte.

Los seis periodos

Con la conquista del Mundial de Japón, muchos jóvenes en edad receptiva inicial (utilizando terminología pedagógica) se habrán enrolado en un equipo. La sorpresa de de los noveles será tremenda al comprobar que sus partidos no son de cuatro cuartos, ni su línea de tres puntos es un semicírculo. Desaparecen los rasgos característicos del deporte que han visto en el televisor, guía esencial de las nuevas generaciones, y que les ha impulsado a jugar. Esta distribución temporal no es entendida ni por los niños ni por los padres, que se desesperan en la banda con preguntas como: ¿es éste el cuarto o el quinto periodo?

El origen de los seis periodos está basado en el pretexto básico de que los niños tienen que jugar más por obligación federativa. La idea no es mala, pero se desarrolla de una manera tan papista que el mismísimo Joseph Ratzinger habría tomado buena nota. Para que jueguen más, que haya más minutos. Si de verdad deseamos que todos disfruten a estas edades, no ataquemos al sentido común. Impongamos equipos de ocho a diez efectivos, y que cada jugador juegue un mínimo de dos cuartos completos. Por favor, que el baloncesto siga siendo baloncesto.

Defensas ilegales


El término defensa ilegal fue introducido en el baloncesto español de formación a través de la Federación Catalana. El leit-motiv de su incursión en el reglamento era sancionar a aquellos conjuntos que situasen un jugador (solía ser el más alto) justo un paso por delante de la canasta y en medio de la zona. Este jugador ejercía de líbero e impedía que los jugadores penetrasen a canasta tras superar a su par. Su detección arbitral era sencilla, a través de un comisario situado en la mesa de anotadores. De su inicial exposición a la redacción actual está claro que media un abismo.

El debate regional se centra en la final alevín masculina de la temporada pasada. La disputa es acerca de la defensa ilegal. El articulado, tan escueto como global, enunciaba en su punto cuatro: Quedan prohibidas las defensas en zona, tanto en medio como en todo el campo, penalizándose la infracción por parte de los árbitros. Sí se permitirá la defensa individual y la presión individual en todo el campo.

La Federación Española entiende por defensa en zona aquella en la que cada jugador ocupa un puesto fijo, al que se repliega ante el ataque adversario, sin luchar por la posesión del balón lejos del cesto, limitando las posibilidades de imponer su juego, una definición que no nos ayuda en nada o en al menos en muy poco. La pregunta es sencilla: ¿está permitido realizar un dos contra uno?

El entrenador de personal de Dirk Nowitzi, Holger Geschwinder, fundamentaba las enseñanzas de su defensa individual en los dos por uno en las esquinas. El posible-mente técnico de formación más prestigioso de Serbia, Aleksandar Bucan, descalifica cualquier defensa individual que no realice traps cuando un adversario agote el bote.

Puedo aclarar que será siempre defensa ilegal mientras los tres defensores restantes permanezcan en una posición más o menos fija en las cercanías del aro, lo que se conoce vulgarmente como zoneando. Pero la pasada temporada, cuando existía un atacante libre de marca porque su compañero acudía al trap, se producía una laguna de derecho. Si hay un jugador libre de marca y el resto están con el suyo, ¿es eso una defensa en zona?

Además, a esto se le unía la inexistencia del comisario, que sí aparece en la redacción originaria de la norma. La detección era una función que le pertenecía al árbitro. Aquella figura (que puede ser perfectamente otro colegiado situado en el centro de la mesa de anotadores) podría haber sido fundamental. Al igual que los auxiliares de mesa, eso sólo es posible en las fases finales.

Lo que faltaba: la zona restringida

Como esta situación ha creado incertidumbre, han borrado de un plumazo todo atisbo de duda. Ahora es ilegal todo aquello que no sea un uno contra uno puro y duro. Las ayudas sólo se podrán realizar desde el lado de balón, limitándose ostensiblemente gracias a la implantación de una zona restringida (cinco segundos), de modo que conceptos esenciales de la defensa como las ayudas del lado débil o recuperar a tu par cuando te haya sobrepasado, habrán caído al olvido.
La situación es tan esperpéntica que se van a dar con facilidad casos como el siguiente: jugón precoz (jugador cuyos dotes son mayores que los del resto de compañeros, siempre existe uno por equipo) se lleva a su par hacia un lado, el resto de atacantes al otro y sus pares obligados con ellos. Contará hasta cuatro, superará a su defensor e irá directamente contra la ayuda, que se encontrará en la zona más tiempo del permitido; o se parará delante de él, para que cuando su par recupere, se produzca de nuevo defensa ilegal. Se deberán sancionar media docena por periodo.

La batalla sin fin

El baloncesto base es un cúmulo de vanidades, donde existe una minoría reducida que busca la formación pura de nuevos jugadores, mientras la gran mayoría batalla por un título cuyo prestigio para mí es detestable. Frases que inundan los colegios de primaria de un estado baloncestístico como Indiana, como lo primero es crecer, ya habrá tiempo para las victorias, aquí serían una quimera, tras la que se escondería la competitividad entre clubes.
El miedo de unos a otros obliga a imponer leyes absurdas para que todos los niños jueguen o que el jugador avispado de turno no meta todos los puntos de su equipo, es el desgraciado soporte sobre el que se instaura la rigidez extrema de las normas. Si todos buscásemos el aprendizaje y no valorásemos a los equipos por los triunfos, sino por el progreso, seguramente las cosas acompañarían al crecimiento del niño.

Además, esta competitividad está acompañada por una legislación cada vez más temporal y experimental. De hecho, en el próximo Campeonato de España de Mini de Selecciones Autonómicas se permitirá cualquier tipo de defensa (9.11), aunque se abre la puerta a una posible instauración a finales de año de la zona restringida, por lo que es posible que esta famosa zona no llegue a ser efectiva a nivel nacional.

Se realizan pruebas constantes corriendo el riesgo de marear a los monitores, que van perdiendo el ánimo del entrenamiento al apreciar como sus decisiones cada vez son menos transcendentes: no pueden diseñar sus sustituciones porque ya están marcadas de antemano y su autonomía en la dirección está limitada a las nuevas restricciones, obligándole a decirle a un mocoso que se pegue a su par a pesar de encontrarse en el lado opuesto del balón. A dónde vamos a llegar...

Aunque se ha dicho que la fe mueve montañas, la experiencia ha demostrado que la dinamita lo hace mucho mejor. Se despide una persona sin fe en las categorías de formación, pero inagotable en su afán de remover conciencias.

Publicado el 25 de Octubre del 2006
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sábado, 24 de noviembre de 2007

Muerte al baloncesto

De la final invisible...

Sin duda, no hay cosa menos visible que la que no se quiere ver. Este aforismo de la filosofía griega clásica es esencial para analizar los play-offs de la Liga ACB. La final no ha sido más que otro capítulo esperpéntico de la ola desvanecedora de sueños en la que han convertido los altos rectores al deporte de la canasta.

El desenlace de la liga conquistada por el Unicaja ha recolectado toda la suma de males del resto de la campaña. TVE, en un ataque de incongruencia, ha depositado todo su esfuerzo en potenciar eventos paralelos al desarrollo de las eliminatorias por el título, olvidándose de nuestro deporte cual residuo indigesto, dentro de una opulenta programación deportiva carente de sensatez.

Lejos de exigir el monopolio temático que ejerce Telecinco con Fernando Alonso, lo ilógico es olvidarse de un producto que TVE no ha sabido gestionar ni publicitar. La ACB (y por tanto, el baloncesto) ya no es el segundo deporte nacional, ni el tercero. Ya no atrae a espectadores neutros a sus asientos para ver dos horas de recreamiento. Las audiencias comienzan a comerse la ilusión del seguidor incondicional.

La desaparición del espacio Zona ACB, que cosechaba unos 10.000 telespectadores en alguna de sus emisiones (digno de La Mandrágora o de Redes), y el descenso drástico de la audiencia en los play-offs tras la desaparición de los equipos futboleros, provocan una visión tan esclarecedora como escalofriante: 400.000 individuos seguimos la Liga ACB. Como titulaba un artículo de opinión de Jordi Román (El Mundo Deportivo), “nos estamos quedando solos”.

Si no, pregunten a un amigo cualquiera qué equipo ha ganado la ACB. Y si tienen la osadía, que les digan el MVP de la final. El basket como producto televiso no interesa. Si analizamos el espacio deportivo otorgado en los telediarios de La Primera, obtenemos que se dedica más tiempo al resumen del Costa Rica-Polonia o del Trinidad y Tobago-Paraguay que a la propia final; y eso que TVE no pujó por los derechos del Mundial.

...a la final de la exageración

Afirmaba el escritor francés Henri Beyle que él había empleado gran parte de su vida en defenderse contra la exageración, gran enemiga de la felicidad. El afamado autor de la célebre novela Rojo y Negro se hubiese suicidado ante la expendeduría de bajo coste en la que se ha transformado el baloncesto americano. La NBA, máximo escaparate de esta estremecedora permuta con mercancías, ha puesto en primera línea de fuego la final Dallas-Miami con la firme promesa del espectáculo infinito.

La NBA no sigue más que los designios de la sociedad estadounidense. Lejos de buscar un equilibrio, da constantes giros de timón. Tras años de oscurecerse ante la siniestra sombra del baloncesto control, ahora aboga confesadamente por el showtime de los 80. Las circunstancias no dejan de sorprender: tras incitar a la llegada de figuras a la liga, potenciando el individualismo hasta extremos inconcebibles, y cerrar sus puertas a Europa con el escepticismo tradicional made in USA, ahora magnifican la labor de los pasadores y comienzan a observar aterrorizados que sin los extranjeros el nivel de su querida liga sería muy inferior.

A estos poco les importa el Mundial de fútbol (para ellos, el desconocido soccer), pero ellos pormenorizan cualquier dato referente a los shares televisivos. David Stern se frotaba las manos al ver que la gente se pegaba al receptor, bajo la promesa de emociones fuertes sin los demonizados Detroit y San Antonio en liza; y aficionados como el que escribe se han decepcionado enormemente con lo visto.

La realidad de la NBA se ciñe a más de tres horas de partido (con tiempos muertos de 20 segundos, por publicidad...), insufribles en medio de la madrugada, donde se desarrolla un espectáculo de baloncesto normalito, sin grandes alardes y lejos de showtime que se auguraba por los pretendientes a la corona.

Obtenemos como resultados que Shaq a los 34 ya no es Superman, que el mejor entrenador de la liga también se equivoca, y gravemente, que las excentricidades de Mark Cuban ya ni sorprenden ni tienen gracia, insulte a quien insulte, que los árbitros son los mismos que hace 15 años y cada vez aciertan menos, que Pat Riley ha perdido el glamour de los 80 y que Dwyane Wade (más Dirk Nowitzi) no pueden con la alargada sombra de Jordan, a quien todo el mundo todavía tiene demasiado cercano. Siempre nos quedará la selección nacional, un país, una ilusión

Publicado el 22 de Junio del 2006
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Frío calendario

El popular Bill Walton (actualmente comentarista de prestigio de la TNT) dijo en su día: “si alguien arrebata la emoción al baloncesto, lo dejaría de inmediato”. El sistema de competición de esta campaña parece diseñado precisamente para eso, para acabar con la expectación de ver un título liguero en juego.

La modificación aprobada por los clubes en la Asamblea Extraordinaria de la FCB no deja de ser un paso atrás en referencia al posible interés que suscite la liga. La final a un solo partido en campo neutral era injusta, pero qué menos que permitir disfrutar a los aficionados al deporte de la canasta de los duelos directos por el campeonato.

La emoción que se vivió en la Final Four de Noja de la Copa Cantabria 2005 no tendrá lugar en la liga, que premia con el título al más regular sin contar con otros condiciona-mientos. El sistema de esta temporada hubiera borrado a dos de los tres campeones de la historia de Primera División (sólo se hubiese mantenido el Pas Piélagos de la 2003-2004) y hubiera otorgado el campeonato a Estela Lobos la temporada pasada y al Pas Piélagos de la 2002-2003.
Lo que nadie comenta es que hubieran sido campeones casi un mes antes de finalizar la competición, y ese es un resultado impensablemente monótono para el concierto del baloncesto en general. ¿Qué sería de la NBA o la ACB sin play-offs? ¿Y de la Euroliga sin el TOP 16 y la posterior Final Four?

El calendario no ha estado a la altura de los equipos.
En primer lugar, se ha alargado innecesariamente la fase copera con una liguilla de dos grupos (seis largas semanas). y se ha fulminado el espíritu copero del KO, identificado con las eliminatorias directas. Además, todo para alzar un trofeo que no da derecho a nada más que el mero hecho de ganarlo.
Segundo, la eliminación de la final trae consigo que el campeón quede a estas alturas prácticamente decidido. Desde ahora hasta la siguiente fase sólo queda esperar. Hay que encontrar fórmulas para suscitar el interés entre la gente, bien sea a través de unos play-offs por el título o de unas eliminatorias a ida y vuelta. Se necesita algo para que nuestro mundillo identifique la liga como un prestigioso entorchado y no como un mero paso hacia la unión con los asturianos.
Y por último, las reformas han estado claramente mal concepcionadas:

La copa funcionaba perfectamente con el anterior formato. Tras la primera vuelta, los cuatro primeros se enfrentaban en la Final Four. Esta campaña hubiesen participado los mismos cuatro equipos.

La Fase Astur-Cántabra no se entiende. Pasan al mismo grupo el primero y el tercero (por un lado) y el segundo y el cuarto (por otro). Este año, el tercer clasificado cántabro tendrá mayor premio que el segundo: conseguirá evitar al coco asturiano, Domo Residencial Oviedo (paradójico). La pasada campaña se especuló con la posibilidad de que los equipos quisiesen esquivar deliberada-mente al RGC Covadonga, para ello había que ser primero o tercero. Por no hablar de los arbitrajes no locales. ¿No hay remedio posible para todo esto?

La fase de descenso vuelve a ser una injusticia. Imaginemos al quinto clasificado igualado con el cuarto. Entra en la fase de descenso con las mismas victorias que el resto de equipos, por lo tanto, ¿para qué le ha servido luchar hasta la última jornada por entrar en el sector? Dos ejemplos claros:

Campaña 2002-2003: Baloncesto Laredo iguala al segundo y al tercer clasificado, pero se queda fuera de la Fase. Salva la categoría, pero con dificultades, siendo superado por Calasanz.

Campaña 2003-2004: sucede el caso más grave. ADB Santoña termina descendiendo a pesar de quedar quinto en la liga, a un solo triunfo del cuarto. Calasanz, colista de la temporada regular, repesca a José Basurto y con él domina cómodamente la fase de descenso

Nosotros proponemos una alternativa tan ficticia como ilusionante:>>Copa Cantabria: la jugarían los cuatro primeros al finalizar la primera vuelta, en formato de Final Four en un fin de semana.

>>Fase Regular: liguilla de 14 jornadas y play-offs a tres partidos, con factor campo a favor del mejor clasificado, 1º-8, 2º-7º, 3º-6º y 4º-5º restringiendo el fichaje de jugadores para disputar únicamente esta fase.
>>Fase Astur-Cántabra: sólo se clasifican los dos primeros de cada región. Play-offs a tres partidos entre el primero y el segundo respectivamente, con factor campo a favor de los campeones. Con arbitraje no local para evitar polémicas
>>Fase de descenso: duelo a tres partidos entre los equipos eliminados en primera ronda. Los ganadores vuelven a jugar por el quinto puesto y los perdedores por el descenso. Los otros dos clubes se disputarían el tercer puesto.

En total, un máximo de 27 semanas de competición para alcanzar la Fase de Ascenso, exactamente las mismas que se emplean ahora (7 de Copa, 14 de Liga y 6 de Fase). La afición quiere ver espectáculo y el espectáculo nace en las eliminatorias por el título. Como reza el eslogan de los play-offs de la NBA, Donde nace la legenda.

Publicado el 16 de Febrero del 2006
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Ciriatraco

En primavera de este año se hacía pública una multimillonaria subvención del Gobierno autonómico al Cantabria Lobos, con la única obligación de constituir una cantera. Inmersos en esta tesitura, la directiva lobezna decide coger la vía rápida, firmar un acuerdo con varios clubes.
Ciriaco Díaz Porras salía a la palestra en un medio radiofónico conferenciando sobre el futuro y la cantabrización del club. Esto último ha acabado en saco roto, porque en la plantilla tan sólo hay dos jugadores de la tierra: Jacobo Odriozola (su situación en el equipo es complicada tras la reciente contratación de Isaac López) y Álvaro Lombera (ha jugado diez minutos en trece jornadas). Muy cántabros, pero impidió que ambos jugasen en la selección regional este pasado verano, mientras hombres de la talla de Alberto Miguel o David Doblas estaban allí. Si fuese por ese parámetro, yo sería tan del Cantabria Lobos como del Gipuzkoa Basket.

De irrisorio se puede tachar el tema de la cantera. En primer lugar, el club ya disponía de ella, pero él se ocupó de eliminarla, con equipo de Liga EBA incluido (coincidió con el Anchoas El Capricho la temporada 1999-2000). De este conjunto salieron jugadores como Nacho Pérez, Edu Ruiz, Jorge León o el propio Alberto Miguel (entre otros).

En segundo lugar, ha firmado un convenio con Estela que esconde muchas incógnitas por su parte. ¿De verdad alguien piensa que algún empleado del Cantabria Lobos hace un seguimiento de las categorías inferiores? Yo respondo a esta cuestión: no. La directiva hace caso omiso de la cantera y poco o nada le importa que se forme algún jugador para el primer equipo.

Por otra parte, Estela Lobos sólo tiene dos jugadores menores de veinte años, Borja Anillo y Luis Alberto Riancho, y Santander Lobos tiene cinco, de los cuales dos no juegan, liderando el equipo Pepín Fernández, Jorge Terán y Óscar Cabrero, todos ellos contrastadas garantías, pero veteranos. La pregunta es: ¿el propósito de un filial no es formar jugadores para el primer equipo? Aunque mirándolo desde otro punto de vista, ¿la situación actual del basket cántabro en verdad permite mantener un equipo competitivo en Primera sólo con adolescentes?

Las personas somos esclavas de nuestras palabras. Jorge Elorduy, entrenador del Alerta Cantabria, se vanagloriaba públicamente de haber introducido en pretemporada a tres jóvenes cántabros en los entrenos del conjunto LEB: “La idea es que los ellos nos empiecen a ayudar desde ya. Borja Anillo, Germán Gómez y Luis Alberto Riancho nos están apoyando en los entrenamientos”. Tres meses después, ¿qué ha sido de la relación de esos tres jugadores con la primera plantilla? ¿Sabría decirme Jorge Elorduy o cualquiera de la directiva cinco jugadores de la cantera? ¿Han ido este año a ver cómo progresan las promesas?

Es evidente la gran dificultad que existe a la hora de introducir a un neófito valor en un combinado profesional, pero de ahí a hablar de filial son palabras mayores. El Lobos se encontró entre la espada y la pared, en vez de crear una cantera de cero, con el coste que eso hubiese supuesto, llegó a un convenio con una entidad con una estructura consolidada, favoreciendo infinitamente más a la parte profesional que a la AD Estela.

El seis de junio de 2005, Estela Santander, un club estable, trabajador y respetable, firmaba con el Cantabria Lobos un acuerdo por una soñolienta visión de un próspero futuro para el baloncesto cántabro, una iniciativa tan loable como ingenua, teniendo en cuenta el pasado reciente del club con el que la sellaba. Ojalá que todo salga bien, como se merecen, pero si tratas de hipnotizar a una serpiente lo más fácil es que te pique. El tiempo es el único juez insobornable y dictará irremediablemente sentencia

Publicado el 1 de Diciembre del 2005.
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Con los pies en el suelo

Recientemente me ha comentado un amigo el nivel de determinados equipos punteros de Primera División y su teórico potencial en la Liga EBA. Al principio me lo tomaba poco menos que a cachondeo, pero viendo el entusiasmo con el que me narraba la celosa defensa de su teoría, con expresiones como “esta plantilla se mantendría sin problemas” o “quién sabe a dónde podría llegar con un par de refuerzos”, sumado a ciertas alusiones hechas por cierto forero, me han hecho quedarme estupefacto.

Hay que tener memoria histórica, olvidar las pasiones y ver los números. Pitágoras no miente. El mejor equipo de la historia de Primera División es sin duda Pas Piélagos: en dos temporadas, una liga (2003-2004), un subcampeonato (2002-2003), una copa Cantabria (2002), dos veces líderes de la competición regular (con un balance de 25 victorias y 3 derrotas) y acumulando un record en 49 partidos de 40 ganados por sólo 9 perdidos (82% de triunfos).

El equipo logra ascender, jugando la Liga EBA la temporada pasada, y mantener la categoría. Pero para ello, y a pesar del estupendo plantel que se paseaba por Primera División y del planteamiento inicial de conservar intacta la estructura del grupo, la mala trayectoria inicial obliga a la directiva a realizar un gran esfuerzo económico en nuevas incorporaciones.

Pas finaliza la temporada con siete fichajes en nómina, aunque en realidad puede contabilizarse alguno más que no dio el rendimiento esperado, como Alejandro Luyk, Fernando Ovelleiro o Nacho Delgado. Hasta un total de diecisiete jugadores vistieron la camiseta lechera.

Los renedanos ficharon en verano a David García Peña, el jugador cántabro con más talento de los últimos diez años, preseleccionado para ser junior de oro de 1980, Luis Alberto Riancho, que tenía dieciocho años, pero que ya había demostrado muchas cosas en Primera, José Manuel Fernández, procedente de Amide y formado en las categorías inferiores del Siglo XXI País Vasco, y el pívot castellano-leonés Fernando Herrero, incorporado para fortalecer el juego interior.
Después llegarían Iván José Aparicio, que aterrizaba en Renedo tras un breve periplo en Estados Unidos por motivos académicos, y los dos refuerzos estelares, Carlos Braña, experimentado base con pasado ACB, y Juanjo Sampedro, pívot que militó en el Cantabria Lobos de la Liga LEB, con una amplia carrera deportiva.

Por lo tanto, sólo cinco fichas fueron ocupadas por jugadores del último año en Primera: Alberto García, que prácticamente no participó y estuvo más con el combinado de Autonómica que en el primer equipo, Javier Egüen, una pieza más, que jugaba poco y que este año ha cambiado de aires, Daniel Galán, la última baza de recambio en la rotación interior, Eduardo Neila, que se tuvo que reconvertir a la posición de alero después de dominar la Primera como cuatro, y Eduardo Argos, que realizó una gran temporada saliendo desde el banquillo.

Teniendo en cuenta todas estas consideraciones, la lógica nos empuja a pensar que sólo fueron realmente imprescindibles Neila jugando de tres y Argos, que realizó sus mejores encuentros cuando el equipo ganaba, y cuya participación en el equipo bajó con la llegada de Carlos Braña.
Soñar no cuesta dinero y con tan sólo una plaza en juego para la Liga EBA próxima, yo soy el primero en apostar por un club de la tierra. Echando un vistazo a los tres teóricos gallitos de la competición, es evidente que Torrelavega estaría encantada con tener un conjunto más arriba, que al filial lobezno le vendría de lujo para forjar a los futuros jugadores de la primera plantilla o que en Laredo se podría formar un proyecto muy interesante, si el Ayuntamiento pejino ayuda un poco, como al voleibol o al fútbol.

Pero la Liga EBA está muy cara (más aún con la reestructuración de la temporada próxima) y no sólo económicamente, sino también deportivamente. Los conjuntos de la Primera cántabra están a un nivel parejo con respecto al asturiano o al castellano-leones, pero hablar de más es vender humo y ese humo muchas veces nos ciega. Si ya hablamos de conjuntos de Liga Autonómica con plantel EBA, que se pare este mundillo, que yo me bajo.

Publicado el 25 de Noviembre del 2005
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